Me gusta agarrarme con fuerza de las manos del adulto que me acompaña. Lo agarro y lo llevo donde quiero (así tiene mami las muñecas retorcidas y la abuelita Cris los dedos...).
A mami siempre le ha llamado la atención que al darle la mano a otros niños, "no pesan".
Mis manos son delgadas, pero fuertes, siempre en tensión, siempre en movimiento, son un poco torpes, pero muy rápidas, una cosa compensa a la otra. Ante una mesa llena de platos y vasos no hay quien me pare, ni con cuatro manos...jajajaja.
Me molesta mucho que me corten las uñas.
Mi primer contacto con "los adultos" siempre es con mis manos, me agarro con fuerza a todo el que se me cruce en mi camino que lleve algo que me llame la atención, gorros, gafas, pan, no así con "los niños"...
