
Mami hizo una plantilla para pegar gomets para que mi hermanito Diego trabaje solito e hizo otra para mi pensando que podía celarme pero no creía que le fuera a dar uso. Y cual fue el asombro de mami cuando descubrió que lo mismo que a mi hermanito Diego le emociona poner el gomet cada vez que se viste sólo o come sólo, lo mismo me emociona a mi, e intento hacer también mis cosas solito. Y lo que mami no sabía, es que ya he practicado en el comedor del cole con algo muy parecido pero con velcro y caritas alegre o triste, para indicar si como bien o mal cada plato. Claro que mami se emocionó poniendo casillas para los gomets y el premio no da llegado. Así que cada vez que hacemos algo muy bien nos deja poner dos gomets. El premio, unos caramelos.